Nuevo CAMINO FISCAL para revertir el llamado "camino del OSO"

El Espacio de Trabajo Fiscal para la Equidad (ETFE), busca e fortalecer las prácticas e instituciones democráticas, a fin de impulsar políticas fiscales que pongan en el centro la justicia.


La historia Fiscal Argentina: 

Una experiencia de la comunidad liberal en Grafton, New Hampshire, Estados Unidos, en el año 2001, muestra con claridad hasta dónde puede llegar un experimento radical. Un grupo de ideólogos liberales decidió crear una comunidad anarcocapitalista, reduciendo el gobierno al mínimo absoluto y apostando casi por completo a la autogestión y la responsabilidad individual. La comunidad se definió por su fe en el individualismo extremo, la baja tributación y la defensa irrestricta de la propiedad privada de armas. Sin embargo, la ausencia de regulaciones y de servicios públicos básicos, como la recogida de basura, tuvo consecuencias inesperadas: los osos comenzaron a bajar de los bosques en busca de alimento. La situación se volvió crítica cuando los residentes reaccionaron de forma desordenada, desde alimentar a los osos hasta usar explosivos. Este comportamiento no solo no resolvió el problema, sino que hizo que los animales se volvieran más audaces y agresivos, provocando ataques de osos en el pueblo por primera vez en la historia reciente de New Hampshire....


El recorrido argentino en materia fiscal lleva demasiado tiempo atrapado entre la inflación, el bajo crecimiento y una caída persistente de los niveles de ingreso per cápita. Esta realidad se sostiene, además, sobre una discusión débil e insuficiente acerca del rol del Estado y de las políticas indispensables para construir un país capaz de garantizar una vida digna a toda su población.

Se consolida así una lógica discursiva que busca devaluar el valor del Estado y, con él, la relevancia del gasto público , presentando su reducción drástica —o incluso su desaparición, como propone la derecha argentina— como la solución mágica a todos los problemas (“el camino del Oso”). Esta narrativa avanza sin un debate técnico ni profesional serio sobre sus implicancias y sobre los profundos efectos que tendría en los distintos sectores sociales, dejando de lado la oportunidad de diseñar políticas responsables que realmente mejoren la calidad de vida colectiva.

La idea multiorgásmica de la derecha sobre el superávit se presenta como una verdad incuestionable, dejando sin capacidad de respuesta a opositores y a una sociedad que, sin herramientas sólidas de análisis, pierde la oportunidad de dar un debate serio y transformador. En un contexto de disrupción social casi total, resulta urgente recuperar la discusión pública con criterio y responsabilidad para evitar que el deterioro actual se vuelva irreversible.

Desde 2023 se aplicó un recorte del gasto social del 27%, el ajuste más profundo desde 2002. Al mismo tiempo, se otorgaron exenciones y alivios fiscales a sectores de poder económico concentrado. Este combo de ajuste y privilegios se implementó de manera discrecional, sin discusión democrática ni control social, consolidando un modelo que profundiza desigualdades en lugar de resolverlas.


El diagnóstico: capacidad fiscal reducida y evasión estructural

La combinación de ajuste del gasto público y beneficios fiscales regresivos ha estrangulado la capacidad del Estado para sostener políticas sociales, infraestructura y desarrollo productivo. Según estimaciones del ETFE, los "gastos tributarios" —exenciones, deducciones y regímenes especiales— equivalen a cerca del 3,5% del PIB: recursos que el Estado renuncia a recaudar cada año y que podrían destinarse a mejorar la vida de millones de personas.

A esto se suma una pérdida anual de entre 4% y 6% del PIB por evasión y abuso fiscal, producto de la subfacturación de exportaciones y el uso de guaridas fiscales. “Alrededor de la mitad de lo que podría recaudarse en IVA y Ganancias se pierde”, debilitando la legitimidad del sistema tributario y reduciendo la capacidad del Estado para invertir donde más se necesita.

El informe plantea un conjunto de medidas concretas para revertir esta situación: fortalecer la transparencia y la cooperación internacional, limitar las amnistías fiscales, garantizar el acceso público al Registro de Beneficiarios Finales y aplicar sanciones efectivas contra la evasión. “El esfuerzo fiscal debe ser equitativo y transparente”. Incluso se propone crear una autoridad tributaria regional en el Mercosur para coordinar políticas de control y cerrar los espacios a la fuga y el abuso.


Impuestos para la equidad: progresividad real y alivio a los más vulnerables. Uno de los pilares del documento es la necesidad de reorientar la presión tributaria hacia quienes tienen mayor capacidad contributiva. El ETFE propone un esquema integral de “impuestos para la equidad” que combine alivio para los sectores de menores ingresos con una mejor captación de las rentas altas, el capital y la riqueza, construyendo así un sistema más justo y sostenible.

Entre las medidas centrales se destacan:

-Incrementar la progresividad del Impuesto a las Ganancias, incorporando tramos adicionales para los ingresos más altos, de modo que quienes más ganan contribuyan proporcionalmente más.

-Revisar deducciones y exenciones regresivas del sistema actual, eliminando privilegios injustificados que hoy favorecen a una minoría.

-Restablecer el impuesto a las rentas financieras y gravar las grandes herencias, para que la riqueza acumulada también contribuya al bienestar colectivo.

-Reducir selectivamente tributos al consumo, como el IVA en alimentos básicos, aliviando el bolsillo de los hogares