Combustibles en conflicto global"
Petróleo -En conflicto-
Dichos mercados capaces de definir las políticas públicas de la Nación Argentina, poseen el poder real de determinar el rumbo de nuestro futuro.
En octubre de 2017 se inició un camino incierto, poco conveniente para una estrategia nacional sólida que permita definir con claridad ¿Qué se producirá?, ¿Cómo se hará? y ¿Para quién? La liberalización del precio de los combustibles implica quedar sujetos a los designios de la corporación petrolera; serán sus propias estrategias, y no una visión nacional, las que terminen determinando el destino del petróleo.
Pero, ¿Quién es el mercado?
Un grupo reducido de empresas con capacidad de fijar cantidades y precios (YPF, Pan American, Sinopec, Tecpetrol, Shell, Axion, Trafigura y Capsa). Las mismas, con un fuerte poder de lobby, y el Estado, acordando con estas compañías desde un rol de mediador pasivo, con limitado poder para importar combustible condicionado por la disponibilidad de divisas.
El precio del combustible se determina en función de dos variables clave: el valor del Petróleo Brent y el tipo de cambio $/USD, considerados por trimestre.
Tomando como ejemplo el período julio 2014-2019: la variación del Petróleo pesificado al tipo de cambio fue del 563% (donde el valor del Brent pasó de USD 51,4 a USD 61,5 y el tipo de cambio de $/USD 8,4 a 42,91, es decir, el tipo de cambio creció un 411%. Por su parte, el precio de la nafta súper en dicho período aumentó un 282,6%.
A nivel internacional se observan distintos valores; así, Islandia USD 2,15; Noruega USD 2,05 y Holanda USD 1,97 presentan el combustible más caro del mundo, en línea con sus necesidades derivadas de un clima hostil y una estrategia política definida, combinada con su estructura de oferta y demanda.
En tanto, los valores más bajos corresponden a Venezuela USD 0,01; Irán USD 0,28, Sudán USD 0,34; Kuwait USD 0,35, Argelia USD 0,36. Por su parte, el Reino Unido registra USD 1,6 (con una estructura impositiva del 75%, el doble que la Argentina). En tanto, Alemania sigue un patrón similar, Austria USD 1,4, y Argentina USD 0,8 (con impuestos del 40%), incluso con una carga impositiva menor que la de Chile.
A pesar de la intención concreta de la AIE, la Agencia Internacional de Energía dispuso el envío de 400 millones de barriles al mercado (equivalentes a 4 días de consumo) con el objetivo de contener el precio, su impacto fue limitado. Un escenario de guerra prolongada, se volverá crítica, la presión alcista sobre los precios futuros y lo complejo de acceder al Petróleo, consolidando un contexto de alta tensión energética.
Al 25-03, iniciada la cuarta semana de conflicto, EEUU declara estar negociando con Irán un cese del fuego de 5 días, presentado como un gesto diplomático, pero que funciona principalmente como parte de su estrategia mediática. Este anuncio fue suficiente para impulsar una recuperación en los mercados financieros.
Irán, por su parte, desconoce ese escenario y sostiene condiciones propias para poner fin a la guerra. Con el petróleo en alza, cualquier negociación se vuelve inviable. Mientras EEUU continúa movilizando tropas (3000 efectivos adicionales) más allá de los llamados al alto el fuego, Irán refuerza el control del estrecho y aplica elevadas tasas de peaje en yuanes y dinares. El mensaje es claro: Irán se declara preparado para sostener una guerra prolongada.
En este contexto, Pakistán busca posicionarse como país mediador, mientras que los 15 puntos propuestos por EEUU fueron rechazados por Irán, lo que evidencia la complejidad y la firmeza de las posiciones en juego.
En este sentido, el siguiente gráfico ilustra de manera contundente la evolución del precio del petróleo Brent durante el mes de marzo de 2026, reflejando cómo cada movimiento geopolítico impacta de forma directa en el mercado energético.
Día 09/04 se disipó la amenaza de Trump sobre un ataque nuclear y el supuesto acuerdo con Irán. Aunque esto derivó en la continuidad de los bombardeos en Medio Oriente, comenzó a delinearse la posibilidad de un alto el fuego, con Israel como actor clave y Pakistán asumiendo el rol de mediador en las negociaciones de paz entre EE. UU., Israel e Irán a partir del 11/04.
Sin embargo, se habilita el acceso de buques petroleros no iraníes a cruzar el estrecho de Ormuz, permitiendo el paso de 15 embarcaciones diarias autorizadas por Irán, que mantiene el control estratégico de la zona. El cese del fuego fue efímero y la negociación real nunca se consolidó. EE. UU. intenta imponer un bloqueo para impedir la salida de embarcaciones del estrecho de Ormuz, pero la medida pierde eficacia frente a la prioridad que China otorga a su acuerdo previo con Irán para garantizar el cruce. Esta dinámica, sumada a un Brent por debajo de los USD 100, indica que el flujo de petróleo sigue siendo significativo al menos para algunos países, reforzando la importancia de anticipar y aprovechar estos movimientos en el tablero energético global.
Al día 05/05 se observa un escenario que confirma la fuerte volatilidad del precio del petróleo, impulsada por el control del estrecho y las enormes dificultades para regresar a un contexto de menor inestabilidad. Esta situación abre un periodo decisivo para anticiparse a los cambios del mercado y aprovechar las oportunidades que genera esta nueva realidad.
Irak, el segundo mayor productor de la OPEP, está ofreciendo descuentos extraordinarios de hasta USD 33,4 por barril sobre los precios oficiales de venta de su crudo que debe transportarse a través del estrecho de Ormuz hasta el 10 de mayo, y un descuento aún muy significativo de 26 dólares por barril entre el 11 y el 31 de mayo. Estas condiciones refuerzan el atractivo de su petróleo en un entorno de alta tensión geopolítica.
La producción y las exportaciones de petróleo de Irak se han visto gravemente afectadas por las hostilidades en Oriente Medio y por el cierre de facto del estrecho de Ormuz, la única vía para transportar el crudo iraquí de Basora. Esta combinación de factores incrementa la presión sobre la oferta global y refuerza la importancia estratégica de cada decisión en el mercado energético.
Como uno de los primeros productores del Golfo en recortar la producción de petróleo, ahora exporta una parte limitada de su crudo a través de un oleoducto hacia la costa mediterránea turca, lo que subraya su esfuerzo por mantener presencia en el mercado. Sin embargo, su principal puerto de exportación en Basora, que gestionaba la mayor parte de las exportaciones antes de la guerra, continúa condicionado por el estrecho de Ormuz, hoy prácticamente infranqueable, lo que acentúa la urgencia de adaptarse a este nuevo mapa energético.
El 13-05, Estados Unidos y China se reúnen con el objetivo de encauzar la guerra con Irán y el conflicto vinculado a los combustibles, estrechamente relacionado con la persistente firmeza en los precios del petróleo Brent. Este encuentro se perfila como un hito decisivo en la construcción de un mundo más interconectado y multilateral, con un claro protagonismo del país asiático, que ha recibido a Trump en más de una ocasión en pocos meses y consolida así su rol central en la escena global.
De la reunión se espera dar pasos firmes hacia el fin de la guerra con Irán, regularizar el Estrecho de Ormuz como corredor de tránsito internacional sin costo, impulsar un comercio ágil y ventajoso entre China y Estados Unidos en materia agropecuaria y energética, y posiblemente definir el destino de los bonos del Tesoro estadounidense en manos de China, así como redefinir la relación con Cuba y el resto del llamado tercer mundo, hoy fuertemente impactado por los elevados costos de alimentos y combustibles. Aunque la realidad es compleja y la nueva geopolítica ya ha puesto en juego sus cartas, del histórico planteo de China sobre Atenas y Esparta va emergiendo, de manera cada vez más visible, un nuevo orden mundial que se aproxima con rapidez.
Un signo alentador para la normalización del conflicto aparece a fines de mayo, cuando tres buques petroleros con seis millones de barriles de crudo abandonan el Estrecho de Ormuz con destino a puerto a comienzos de junio. Estos cargamentos, dirigidos a China, Hong Kong y Corea del Sur, refuerzan la expectativa de una reapertura gradual y sostenida de los flujos energéticos.
El potencial acuerdo entre Estados Unidos e Irán se proyecta como una hoja de ruta concreta hacia la estabilidad y podría incluir:
1) Un alto el fuego inmediato, integral e incondicional en todos los frentes (tierra, mar y aire).
2) Compromiso mutuo de no atacar infraestructura militar, civil o económica.
3) Cese de las operaciones militares y de la instigación de la guerra mediática.
4) Respeto a la soberanía, la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos.
5) Garantía de libertad de navegación en el Golfo, el Estrecho de Ormuz y el Mar de Omán.
6) Establecimiento de un mecanismo conjunto de seguimiento y resolución de controversias.
7) Inicio de negociaciones sobre los asuntos pendientes en un plazo de siete días.
8) Levantamiento gradual de las sanciones estadounidenses, condicionado al cumplimiento de los términos por parte de Irán.
9) Ratificación del compromiso con el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

El contexto histórico es más profundo y desafiante de lo que aparenta, pero incluso en medio de los bombardeos emergen oportunidades concretas para reorientar los esfuerzos hacia la paz y la estabilidad del precio del crudo, que hoy se perfila como un reto clave y una palanca decisiva para el futuro del planeta.
Sin embargo, el acuerdo enfrenta desafíos, especialmente por la posición de Israel, que no lo respalda. Este escenario podría dar lugar a nuevas tensiones, pero también impulsa a redoblar los esfuerzos diplomáticos para transformar el conflicto en una oportunidad concreta de entendimiento y cooperación futura.
Al 18 de junio se destaca el precio de futuro para el Brent en USD 78,04, es decir, un 30% menos que al inicio del conflicto, lo que refuerza la percepción de que los avances alcanzados pueden traducirse en beneficios tangibles.
Al 21.07 todo se revierte y el conflicto retoma su fuerza. (ver gráfico) parece volver a trepar fuerte ya superando los USD 90
Acuerdo "Versalles"
En las negociaciones de paz, Paquistán confirmó que la letra del acuerdo que llaman "Versalles" (por la supuesta temporalidad que podría representar) será firmada a fines de junio, mientras se diseña una transferencia de fondos de USA a IRÁN destinada a la reconstrucción. Para evitar que esto sea percibido como una derrota de la primera potencia, se presentaría como una “inversión privada” por un monto de USD 300.000 millones (frente a los USD 400.000 millones solicitados por IRÁN). La reapertura del estrecho de Ormuz se convierte en un objetivo central y estratégico, ya que el impacto energético mundial de su bloqueo en estos meses de conflicto ha sido profundo, elevando este punto a la categoría de auténtica “prioridad económica mundial”.
A este acuerdo se opone Israel, que no pretende abandonar sus posiciones en el Líbano. No obstante, el hecho de que la libertad del estrecho de Ormuz se haya asegurado por 60 días sin costo abre un espacio valioso para renegociar y construir, paso a paso, un escenario más estable, previsible y prometedor para la región y para el mundo.
A comienzos de julio se observa calma en la volatilidad del Brent, sostenido en el entorno de los USD 70, con el estrecho permitiendo el flujo de crudo sin inconvenientes. Sin embargo, el se complejiza el panorama internacional y EEUU confirma el fin del cese del fuego con IRÁN. Los mercados retroceden y el petróleo vuelve a subir, recordando que cada avance exige perseverar en la búsqueda de soluciones duraderas.
En síntesis,
El complejo y volátil escenario mundial anticipa dificultades para establecer valores estables aun acordando se hará difícil atenuar la volatilidad de las decisiones y a los cambios de paradigma.
Si bien el conflicto vuelve con otra fuerza lejos de estar concluido el mismo retoma su virulencia, lo que complica una vuelta a la paz aún sabiendo que su regularización en cuanto a la distribución y abastecimiento de combustible llevara mucho tiempo años según especialistas, para lograr reestablecer GNL y Petróleo, otra vez se da rienda suelta a nuevos ataques, con lo que esto implica.
